La violencia del ataque fue tal que una parte de la hoja del arma se rompió. Durante la autopsia, las autoridades encontraron la punta metálica del cuchillo incrustada en el cráneo de la víctima, según la reconstrucción presentada ante la Justicia. Todo ocurrió mientras Day se encontraba acompañado por su pareja y por su hijastro de siete años.

Tras el ataque, el acusado llamó al 911 y aseguró inicialmente que había resultado herido mientras se defendía de un supuesto “pervertido”. Los investigadores sostienen que posteriormente arrojó el arma y abandonó el lugar. En una segunda comunicación habría cambiado su versión y afirmado que se había cortado mientras cocinaba.
Finalmente fue localizado en un hospital de Chicago, donde había acudido para recibir atención por una lesión en un dedo. La Policía de Chicago confirmó la imputación por asesinato en primer grado.
