Argentina podría encontrar un alivio en el frente financiero internacional después de que un débil dato de empleo en Estados Unidos pusiera en duda una nueva suba de tasas de la Reserva Federal (Fed), en un contexto en el que el fuerte incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro viene presionando a los activos de los mercados emergentes.
La economía estadounidense creó apenas 29.000 puestos de trabajo en septiembre, muy por debajo de los cerca de 80.000 que esperaba el mercado. El dato mostró una marcada desaceleración respecto de agosto y sumó argumentos para que la Fed adopte una posición más cautelosa en su próxima reunión.
Para Argentina, el cambio de expectativas resulta especialmente relevante. Una menor presión sobre las tasas estadounidenses puede favorecer a los bonos soberanos, reducir el castigo sobre los activos de mayor riesgo y mejorar las condiciones financieras internacionales, luego de que el riesgo país alcanzara los 600 puntos básicos.
El dato llega después de semanas complejas para la deuda argentina, en las que la suba de los rendimientos de los Treasuries incrementó la presión sobre los títulos soberanos y elevó el retorno exigido por los inversores para mantener posiciones en mercados emergentes.
Por qué las tasas de EEUU importan para Argentina
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se acercó al 5,2%, en medio de las expectativas de una política monetaria más restrictiva de la Fed.
Cuando las tasas estadounidenses suben, los activos considerados más seguros ofrecen mayores retornos y, como consecuencia, los inversores suelen exigir una prima adicional para posicionarse en bonos de países con mayor riesgo.
Para Argentina, este escenario puede traducirse en presión sobre los precios de los bonos soberanos y mayores dificultades para comprimir el riesgo país, una variable central para recuperar el acceso al financiamiento internacional.
El escenario contrario también puede jugar a favor. Si la Fed encuentra argumentos para frenar el ciclo de aumentos, una eventual baja de los rendimientos estadounidenses podría mejorar el atractivo relativo de los activos argentinos y contribuir a una recuperación de los bonos.
El empleo de EEUU cambió el panorama
La creación de apenas 29.000 puestos en septiembre se produjo después de varios meses de fuerte volatilidad en el mercado laboral estadounidense. Las nóminas habían caído en 10.000 empleos en julio, para luego aumentar en 133.000 en agosto.
Además, los datos de julio y agosto fueron revisados a la baja. La tasa de desempleo subió levemente hasta el 4,2%, aunque el incremento respondió en parte a una mayor participación laboral. Cerca de un millón de personas regresaron a la fuerza de trabajo durante los últimos dos meses.
Los salarios tampoco mostraron una aceleración significativa. Acumularon una suba del 3% en lo que va del año, por debajo de una inflación que se ubica en torno al 3,4%.

El titular de la Fed presionado por la suba de la rentabilidad de los bonos del Tesoro
El nuevo escenario coloca a la Reserva Federal frente a un dilema. La inflación estadounidense todavía se mantiene por encima del 3%, mientras que la subyacente continúa alejada del objetivo del 2%, lo que mantiene los argumentos para sostener una política monetaria restrictiva.
En septiembre, la Fed había aumentado la tasa de interés en 25 puntos básicos y había dejado abierta la posibilidad de realizar otro ajuste antes de fin de año.
Sin embargo, el deterioro del empleo y de la confianza de los consumidores redujo la expectativa de una nueva suba en la reunión de fines de octubre. Diciembre todavía aparece como una oportunidad para volver a evaluar un ajuste si las presiones inflacionarias persisten.
