La Bolsa de Nueva York fluctuó el viernes 18 de septiembre, con movimientos leves y un cierre mixto, mientras los participantes del mercado asimilaban una semana muy intensa, marcada por la controversia sobre la seguridad de la inteligencia artificial y la primera suba de tasas de interés de la Reserva Federal en más de tres años.
En este contexto, el índice Dow Jones de Industriales bajó un 0,19%, a 51.680,74 puntos; el S&P 500 ganó un 0,11%, a 7.646,04 puntos; y el Nasdaq Composite avanzó un 0,40%, hasta los 26.522,55 puntos.
Una semana controvertida y de mucha actividad bursátil tras la suba de tasas
Si bien las tasas de interés elevadas pueden reducir el atractivo de las acciones, muchos inversores interpretaron la decisión restrictiva de la Reserva Federal de esta semana como una muestra del compromiso del banco central para controlar las presiones inflacionarias derivadas del sector energético, así como una prueba de su independencia, cuestionada a medida que el presidente Donald Trump solicita con frecuencia reducciones drásticas de las tasas de interés para impulsar la economía.
“Esta medida se produce tras la suba de tasas de la Fed del miércoles y la del BCE la semana pasada, lo que nos deja pocas dudas de que nos encontramos de nuevo en un ciclo global sincronizado de subas de tipos, con la posibilidad de que los tres bancos centrales realicen nuevos aumentos”, señalaron analistas de Deutsche Bank en una nota.
Por otra parte, los participantes del mercado también se mantuvieron atentos a la volatilidad durante la jornada, en el día de la cuádruple hora bruja, un evento que tiene lugar cuatro veces al año: en marzo, junio, septiembre y diciembre.
Los contratos de derivados vinculados a futuros de índices bursátiles, opciones sobre índices, opciones sobre acciones y futuros sobre acciones individuales vencen este día, lo que suele provocar un repunte del volumen de negociación cerca del cierre.

Otra voz de apoyo a la suba de tasas de la Reserva Federal
El presidente de la Reserva Federal de Kansas City, Jeff Schmid, afirmó el viernes que apoya la decisión del banco central de subir las tasas de interés esta semana como medida para reducir la inflación, que se encuentra por encima del objetivo del 2% de la Fed.
Schmid explicó ante un grupo bancario de Colorado que el problema de la inflación va más allá de los elevados costos energéticos. Señaló que la inflación, excluyendo la energía, también mostró niveles elevados, con una amplia gama de bienes y servicios registrando un crecimiento de precios incompatible con el objetivo de estabilidad de precios de la Fed.
El presidente de la Fed de Kansas City indicó que la inflación parece estar situándose por encima del 3%.
Schmid, que no tiene derecho a voto sobre las tasas de interés este año, no indicó si considera que serán necesarias nuevas subas para llevar nuevamente la inflación hacia el objetivo de la Fed.
Los mercados, con la vista puesta en los precios del petróleo
Los analistas argumentaron que la evolución de los precios del petróleo también fue uno de los principales impulsores de las acciones esta semana. Abundan las preocupaciones de que los elevados precios del crudo desencadenen un período prolongado de inflación inducida por el sector energético, lo que reforzaría aún más la necesidad de un ciclo de endurecimiento monetario por parte de los bancos centrales.
Los precios del petróleo se mantuvieron volátiles el viernes, ya que las expectativas de que los productores de Oriente Medio pudieran restablecer los suministros interrumpidos contrarrestaron la preocupación por la escalada del conflicto regional.
Mientras tanto, China, un importante comprador de petróleo iraní, también intensificó su actividad diplomática. El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, instó a Washington y Teherán a actuar con moderación y reabrir el estrecho de Ormuz, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, mantuvo consultas con funcionarios chinos y pakistaníes, según informaron los medios.
Aun así, las perspectivas sobre el suministro siguen siendo muy inciertas. La Armada de la Guardia Revolucionaria iraní informó el viernes que un petrolero con bandera de Togo fue alcanzado mientras intentaba lo que describió como un “paso ilegal” por el estrecho de Ormuz, según medios estatales iraníes.
El presidente Donald Trump también declaró a Axios que estaba cerca de tomar una decisión importante “sobre si reanudar una acción militar a gran escala contra Irán”.
El mandatario estadounidense tiene previsto reunirse la próxima semana con líderes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin, Kuwait y Omán en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Acciones destacadas de Wall Street
Wendy’s cayó un 3,8% después de que uno de sus franquiciados en Estados Unidos presentara una solicitud de protección por quiebra. Meritage Hospitality Group, que opera 314 restaurantes Wendy’s y otros establecimientos en 15 estados, anunció que presentó voluntariamente solicitudes para acogerse al Capítulo 11 del Código de Quiebras de Estados Unidos.
CrowdStrike descendió un 3,3% ante la combinación de comentarios de analistas centrados en su valoración y ventas de acciones por parte de directivos, lo que desencadenó una amplia toma de ganancias en los papeles de la empresa de ciberseguridad.
SanDisk trepó un 10,6%, extendiendo una potente recuperación en el sector de los chips de memoria que comenzó en la sesión anterior, cuando la acción se disparó más de un 6% junto con ganancias generalizadas en el segmento de los semiconductores.
International Business Machines (IBM) cayó un 3%, ya que los inversores tomaron ganancias tras una prolongada suba. El movimiento contrastó con un sector tecnológico que, en general, se mantuvo estable durante la jornada, lo que apuntó a una presión vendedora específica sobre la acción más que a una caída generalizada del sector.
MARA Holdings se disparó un 13,2%, impulsada por una notable revisión al alza de su precio objetivo por parte de un reconocido analista y por la creciente convicción en torno a la transformación estratégica de la compañía hacia la inteligencia artificial y la infraestructura de computación de alto rendimiento.
