La presencia de Ronaldo constituye uno de los principales activos comerciales del club. Su llegada en 2023 fue una de las operaciones que impulsaron la expansión internacional de la Saudi Pro League y abrió el camino para el desembarco de numerosas figuras internacionales.
Por qué Al Nassr acumuló semejante deuda
Las dificultades económicas se profundizaron principalmente durante la temporada 2025-2026. Informaciones publicadas en Arabia Saudita atribuyeron gran parte del pasivo a decisiones financieras tomadas durante ese período, en un contexto de controles más estrictos de la liga sobre las cuentas de los clubes.
Desde 2023, Al Nassr habría destinado alrededor de US$507 millones a contratos de futbolistas, aunque durante el último mercado redujo significativamente ese nivel de gasto.
El PIF había adquirido inicialmente el 75% de Al Nassr en 2023, pero este año recibió también el 25% que permanecía en manos de la fundación sin fines de lucro del club, por lo que actualmente controla la totalidad de las acciones.
Ahora, la estrategia parece avanzar en dirección contraria: sanear primero las cuentas y luego incorporar capital privado. Si las conversaciones prosperan, RedBird se convertiría en el accionista mayoritario de Al Nassr y Cristiano Ronaldo podría pasar de ser la principal estrella del equipo a integrar también su estructura de propiedad.
