La segunda jornada del juicio contra Oscar González, por la tragedia de las Altas Cumbres, estuvo marcada por duras declaraciones de testigos. El exlegislador llegó a los Tribunales de Villa Dolores a las 8:30 y evitó responder consultas de la prensa.
Al finalizar la audiencia, González se retiró entre insultos y gritos. A diferencia de la primera jornada, esta vez se hizo presente la Guardia de Infantería para custodiar su salida.
Su abogado, Miguel Ortiz Pellegrini, había planteado horas antes que no era necesaria la presencia de su defendido ese martes en los tribunales.

El testimonio de Gustavo Álvarez, papá del corazón de Alexa
Gustavo Álvarez, a quien Alexa considera su papá del corazón, brindó un testimonio muy duro contra González. Contó que, el domingo posterior al choque en el que murió Alejandra Bengoa, un hombre le ofreció dinero en el hospital.
Álvarez relató además que, días después, la hija de González se acercó a ofrecer ayuda. Cuestionó la falta de humanidad y empatía del acusado, y mencionó la posibilidad de citar a una testigo que habría visto al camión circulando muy despacio antes del choque.

El reclamo de Laura Bengoa y las marcas de arrastre
Laura Bengoa, hermana de la docente fallecida, cuestionó el operativo de emergencia posterior al choque. Se preguntó por qué hubo un helicóptero disponible para trasladar a González, pero no para las dos adolescentes que estaban gravemente heridas.
También acusó a González de no haberse preocupado nunca por las jóvenes y de haber intentado insolventarse para evitar pagos a la familia. Contó que perdió sus ahorros durante estos años y remarcó que su reclamo busca justicia, no dinero.
Nassia González, mamá de Alexa, aportó otro elemento clave: fotos que ella misma tomó en el lugar del choque. “Estas marcas están en el carril de Alejandra, no en el de González”, remarcó sobre las marcas de arrastre que, según sostuvo, contradicen la versión de la defensa.

