Una prueba experimental de un nuevo tren bala en territorio chino fue llevada a cabo en los últimos días con velocidades impensadas pero también no aptas
21/08/2026 – 16:26hs
La carrera por el desarrollo de tecnologías de transporte de ultra alta velocidad dio un salto sin precedentes en Asia. En el laboratorio Donghu, ubicado en la provincia china de Hubei, un vehículo de levitación magnética (maglev) experimental de 1,11 toneladas quebró el récord mundial de aceleración en cortas distancias al pasar de 0 a 800 kilómetros por hora en tan solo 5,3 segundos. La prueba se concretó a lo largo de una pista de ensayo de 1.000 metros de extensión, demostrando el enorme potencial de la propulsión electromagnética de última generación.
El desempeño del prototipo chino superó todas las marcas registradas hasta el momento. Alcanzó su pico máximo de velocidad al rozar los 600 metros de recorrido, logrando una aceleración inicial que le permitió pasar de 0 a 100 km/h en menos de 0,7 segundos. Tras alcanzar los 800 km/h, los investigadores probaron con éxito el sistema de frenado de emergencia, logrando que la unidad realizara una detención controlada y suave en un margen de 200 metros. Se trató del tercer récord mundial consecutivo establecido por el mismo equipo en apenas seis meses, superando los ensayos de junio y julio de 2025, cuando la plataforma había alcanzado marcas de 650 km/h y 700 km/h respectivamente.
A diferencia de los ferrocarriles convencionales, los sistemas maglev eliminan por completo el rozamiento mecánico al utilizar potentes campos magnéticos que elevan la formación ligeramente por encima de las vías y la impulsan hacia adelante. No obstante, lograr estabilizar un vehículo a semejante velocidad requirió niveles de ingeniería extrema: en la pista de pruebas de un kilómetro, el margen de desviación en la rectitud del trazado debió mantenerse por debajo de ±1 milímetro, mientras que el desnivel entre las fijaciones de los rieles se redujo a menos de 0,5 milímetros.
Tren Bala: de la levitación magnética a las aplicaciones en la industria aeroespacial
Si bien los resultados reavivan el entusiasmo por los viajes terrestres ultrarrápidos, los científicos aclararon que esta tecnología en particular no está diseñada para el transporte comercial de pasajeros en el corto plazo. La fuerza de aceleración necesaria para alcanzar los 800 km/h en pocos segundos genera fuerzas cercanas a los 2,9 G, un nivel que resulta incompatible con el confort y la seguridad humana en viajes rutinarios.
En la actualidad, los trenes maglev comerciales más avanzados que operan en China y Japón —como el Fuxing chino— circulan a velocidades operativas de entre 320 y 350 km/h. La verdadera meta del experimento en el laboratorio Donghu apunta a testear los límites de la entrega de energía de alta potencia, el control de la levitación y la propulsión lineal para llevar estos avances hacia otras industrias estratégicas.
Los investigadores prevén que los principios desarrollados en estas pruebas sirvan de base para futuros sistemas de transporte de carga en tubos de vacío, así como para la industria aeroespacial y militar. La tecnología podría adaptarse como un sistema de catapulta electromagnética para acelerar cohetes de carga, drones o aviones de combate antes del despegue, lo que reduciría drásticamente el consumo de combustible a bordo y revolucionaría la logística del futuro.
