Julio dejó un balance dispar para los principales índices de Wall Street y confirmó una de las tendencias que comenzó a consolidarse durante las últimas semanas: la rotación de carteras fuera de las grandes tecnológicas hacia sectores más defensivos y cíclicos. En ese contexto, el Dow Jones avanzó 0,3% en el mes, mientras que el S&P 500 retrocedió 0,09% y el Nasdaq Composite cayó 3,2%, afectado por la fuerte corrección de las compañías más expuestas al boom de la inteligencia artificial.
El cierre del mes estuvo marcado por una elevada volatilidad, impulsada por la temporada de balances, la decisión de la Reserva Federal de mantener las tasas sin cambios, la suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro y las dudas del mercado sobre el ritmo de retorno de las millonarias inversiones en inteligencia artificial. Sin embargo, la última rueda dejó un saldo positivo para los principales índices gracias al fuerte avance de Amazon, que logró compensar el desplome de Apple.
En la última jornada de julio, el Dow Jones ganó 0,53%, hasta los 52.485,74 puntos; el S&P 500 avanzó 0,70%, hasta las 7.489,80 unidades, mientras que el Nasdaq Composite subió 1%, hasta los 25.373,85 puntos.
Una semana de alta volatilidad en Wall Street
Los principales índices venían de registrar un fuerte rebote el jueves, impulsados por la recuperación de las acciones de semiconductores tras los sólidos resultados de Microsoft, que volvieron a reforzar la confianza del mercado en el negocio de la inteligencia artificial.
Además, la publicación de que el fondo de cobertura Situational Awareness liquidó gran parte de su cartera de acciones reforzó la percepción de que buena parte de la volatilidad reciente respondió a factores técnicos y ventas forzadas más que a un deterioro de los fundamentos de las compañías del sector.
En ese contexto, el Índice de Semiconductores de Filadelfia (SOX) llegó a avanzar 8,19%, su mayor suba diaria desde abril de 2025, impulsando el rebote del sector tecnológico.
Los inversores también siguieron de cerca la decisión de la Reserva Federal de mantener sin cambios las tasas de interés, mientras procesaban nuevos datos que mostraron una desaceleración moderada de la economía estadounidense durante el segundo trimestre y una nueva baja de la inflación medida por el índice subyacente de gastos de consumo personal (PCE).
Amazon impulsó al mercado y Apple volvió a decepcionar
Las acciones de Apple llegaron a desplomarse más de 8% después de que la compañía proyectara un crecimiento de ventas para el trimestre de septiembre de entre 9% y 11%, por debajo del 12% esperado por los analistas. Además, las previsiones para los márgenes brutos también quedaron por debajo de las estimaciones del mercado.
En contraste, Amazon fue la gran ganadora de la jornada. Sus acciones se dispararon cerca de 16% luego de presentar resultados superiores a los esperados y anunciar que elevará su inversión prevista para este año hasta los u$s220.000 millones, unos u$s20.000 millones más que la proyección anterior, debido principalmente al mayor gasto en infraestructura para inteligencia artificial.
Aunque parte del mercado sigue cuestionando cuándo esas inversiones comenzarán a traducirse en mayores beneficios, el sólido desempeño de Amazon Web Services (AWS) fue suficiente para impulsar una fuerte reacción positiva entre los inversores.
El fondo que profundizó la corrección del sector tecnológico
Otro de los focos de atención de la semana fue Situational Awareness, el fondo administrado por Leopold Aschenbrenner, uno de los inversores más identificados con la tesis alcista de la inteligencia artificial.
Según publicó The Wall Street Journal, el fondo se vio obligado a vender gran parte de su cartera de acciones públicas a Citadel, el hedge fund liderado por Ken Griffin, tras sufrir fuertes pérdidas durante el último mes. Sin embargo, mantiene su participación en Anthropic, valuada en aproximadamente u$s5.000 millones.
Aschenbrenner había construido una estrategia basada en la premisa de que la expansión de la inteligencia artificial demandaría inversiones masivas en semiconductores, centros de datos, memoria y energía. Tras dejar OpenAI en 2024, lanzó su fondo y llegó a administrar activos por unos u$s45.000 millones, con un rendimiento acumulado de 439% hasta junio de este año.
La reciente corrección de las empresas más ligadas a la infraestructura de IA, muchas de las cuales llegaron a perder más del 30% en apenas un mes, golpeó de lleno su estrategia debido al elevado nivel de apalancamiento utilizado.
Pese a ello, Aschenbrenner sostuvo en una carta a los inversores que el escenario actual representa “una de las mejores oportunidades de compra del último año” e invitó a realizar nuevos aportes de capital desde el 1° de agosto. No obstante, el interés fue menor al esperado.
Tras la operación con Citadel, el patrimonio administrado por Situational Awareness habría quedado reducido a aproximadamente u$s10.000 millones, según informó Bloomberg.
