La producción argentina de biodiésel creció un 20% interanual durante el segundo trimestre de 2026 y alcanzó las 294.848 toneladas, de acuerdo con el último informe de indicadores del sector energético publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El volumen representa un incremento significativo frente a las 245.707 toneladas producidas entre abril y junio de 2025. A su vez, los despachos de biodiésel al mercado interno aumentaron un 12,2% interanual, al pasar de 211.508 a 237.375 toneladas.

El crecimiento se registró durante los tres meses que integran el período. En abril se produjeron 83.164 toneladas, un 26,5% más que un año atrás; en mayo fueron 93.101 toneladas, con una mejora del 24,6%; y en junio la producción llegó a 118.584 toneladas, un 12,7% por encima del mismo mes de 2025.
La tendencia positiva también se observa al ampliar la comparación al primer semestre. Durante los primeros tres meses del año se produjeron 225.399 toneladas, un 12,5% más que en igual período de 2025. De esta manera, la producción acumulada entre enero y junio alcanzó las 520.247 toneladas, frente a 445.976 toneladas un año antes, lo que representa un crecimiento aproximado del 16,7%.
La reforma de biocombustibles avanza en el Congreso
Los nuevos datos del sector se conocen mientras el Congreso debate un nuevo marco regulatorio para los biocombustibles, que ya recibió media sanción del Senado con 41 votos afirmativos y 25 negativos y ahora deberá ser tratado por la Cámara de Diputados.
Uno de los principales cambios previstos es elevar el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil del 7,5% al 10%. Para el bioetanol, en tanto, el porcentaje aumentaría del 12% al 15%. El proyecto también contempla un sistema de subastas mediante un mercado único, transparente y de acceso público para la formación de precios.

Según las estimaciones difundidas por el Consejo Agroindustrial Argentino, la sanción definitiva del nuevo régimen podría movilizar inversiones privadas superiores a los USD 1.000 millones destinadas a ampliar la capacidad instalada, incorporar tecnología, mejorar la infraestructura logística y desarrollar nuevas fuentes de energía.
De aprobarse en Diputados, el nuevo régimen comenzaría a modificar gradualmente la estructura del mercado desde 2027. El incremento previsto del corte obligatorio ampliaría la participación del biodiésel en el gasoil comercializado en el país, en un contexto en el que la producción del sector ya exhibió un crecimiento de dos dígitos sin el impulso de la ley.
