La construcción de la nueva Línea F del subte de Buenos Aires entra en una etapa decisiva, y el Gobierno de Jorge Macri deberá definir quién ejecutará una de las obras de infraestructura más importantes para la Ciudad, en una licitación en la que la capacidad técnica, la experiencia y los antecedentes de los competidores serán determinantes.
Entre los aspirantes se encuentra el consorcio integrado por CITIC y Ranken, junto con las empresas argentinas Supercemento, Panedile y Eleprint.
Sin embargo, la experiencia del grupo en obras de subterráneos en el país y los antecedentes de proyectos ejecutados en otros mercados generan grandes interrogantes sobre su verdadera capacidad para llevar adelante una obra de esta magnitud.

Las empresas involucradas
Aunque Supercemento, Panedile y Eleprint concentran la mayoría accionaria del consorcio, ninguna de las tres firmas cuenta con experiencia comprobada en la construcción de subterráneos en Argentina.
