
Según su versión, aquella postura provocó nuevas tensiones dentro del grupo y derivó en una acusación que, para él, empeoró aún más su situación. “¿Sabés qué me dijeron después? Que le estaba haciendo la cama al técnico, que era el Gato Daniele. Me hicieron la vida imposible en ese club“, aseguró.
Con el paso del tiempo, Matos mantiene una mirada negativa sobre aquella experiencia y fue contundente al referirse a su decisión de haber llegado a Barracas. “Me arrepiento toda mi vida de mi paso por Barracas. No debí haber ido nunca ahí. En el 2019 me han pasado cosas que nunca pensé que iba a vivir“, expresó.
Por último, el ex delantero también anticipó que sus declaraciones podrían generar repercusiones. “Seguramente ahora, después de esto que estoy diciendo, me explote el celular, pero no me importa“, concluyó.
