Barcelona acelera su planificación para la próxima temporada y está dispuesto a realizar una fuerte inversión en el mercado de pases. Con el objetivo de potenciar el plantel de Hansi Flick y dar un salto de calidad para competir por la Champions League, la dirigencia pidió un crédito de 210 millones de euros que permitirá financiar incorporaciones y afrontar otros compromisos económicos del club.
Según trascendió desde España, la mayor parte de ese dinero estará destinada a reforzar el equipo, aunque una porción también se utilizará para cubrir gastos operativos, como el pago de salarios y otras obligaciones corrientes de la institución.

La decisión responde a la necesidad de contar con mayor liquidez, ya que, si bien el ingreso en la regla del 1:1 de LaLiga facilitará la inscripción de futbolistas y permitirá reinvertir íntegramente el dinero obtenido por ventas, en el club consideran que esos recursos no alcanzarán para concretar los fichajes previstos.
Uno de los principales objetivos sigue siendo Julián Álvarez. A pesar de que Atlético de Madrid reiteró en varias oportunidades que no tiene intención de desprenderse del delantero argentino, Barcelona mantiene el interés y prepara una nueva ofensiva una vez finalice el Mundial 2026.

Cabe recordar que en un primer intento, el conjunto catalán habría ofrecido 100 millones de euros por el ex River, una cifra que quedó lejos de las pretensiones del Atlético, que solo estaría dispuesto a negociar por un monto cercano a los 150 millones.
Además de la “Araña”, la dirección deportiva también trabaja en las incorporaciones de João Cancelo y Karim Adeyemi. El extremo alemán del Borussia Dortmund aparece como la operación más avanzada, mientras que la negociación por el lateral portugués todavía depende de resolver cuestiones administrativas con el Al-Hilal antes de poder cerrarse.

Tras conquistar LaLiga en la última temporada, pero quedar nuevamente lejos de la pelea por la Champions, tanto Flick como la dirigencia consideran indispensable sumar futbolistas de jerarquía para que el equipo pueda competir en igualdad de condiciones con las principales potencias de Europa. En ese sentido, además de los jugaadores pretendidos, ya cerró a Anthony Gordon, comprado al Newcastle tras su buena temporada a cambio de 70 millones de euros fijos más otros 10 más en variables.
