Militantes comunistas destruyeron las calles de São Paulo en apoyo al dictador Lula Da Silva

tupacbruch
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Militantes comunistas destruyeron las calles de São Paulo en apoyo al dictador Lula Da Silva

Ante este embate demagógico, Flávio Bolsonaro —quien impulsa un plan de recorte del gasto público alineado con el modelo de libertad del presidente argentino Javier Milei— tildó la medida de “oportunista”. Frente a ello, Lula da Silva acusó a su rival de oponerse al descanso de los trabajadores, en un intento por tapar la pérdida de poder adquisitivo que sufren las familias pese a los índices de desempleo.

La desesperación del comunismo se fundamenta en la paliza electoral de la primera vuelta, donde ninguna encuestadora anticipó la fuerza del voto conservador. Con el 99,99% de las urnas escrutadas, Flávio Bolsonaro —heredero político de Jair Bolsonaro, el expresidente inhabilitado hasta 2030 por el Supremo Tribunal Federal y arrestado en 2025— cosechó 56,1 millones de votos (47,03% de los válidos), aventajando por 2,2 millones de votos a Lula da Silva, estancado en 53,9 millones (45,16%), desmintiendo categóricamente a Datafolha, que preveía un 45% a 42% en favor del oficialismo.

De cara al balotaje, el liderazgo de la derecha es irreversible. El sondeo de Datafolha del 6 y 7 de octubre (2.520 entrevistas, dos puntos de margen de error) ubica a Flávio Bolsonaro al frente con el 52% de los votos válidos frente al 48% de Lula da Silva (49% a 45% en votos totales). Para consolidar el triunfo definitivo, Flávio Bolsonaro se reunió en São Paulo con alcaldes de la región metropolitana (20 millones de habitantes), ratificando el valioso respaldo del gobernador Tarcísio de Freitas y del alcalde capitalino Ricardo Nunes.

En paralelo, el cuerpazo electoral asestó otro duro golpe al petismo: el Tribunal Superior Electoral ordenó clausurar un canal de WhatsApp favorable a Lula da Silva tras comprobarse la difusión de noticias falsas denunciadas por la campaña de Bolsonaro, demostrando que la izquierda solo sabe recurrir a la mentira y a la violencia de calle.

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