Los analistas internacionales Nicolás Promanzio y Fabián Calle advirtieron este martes sobre el papel de Uruguay como posible facilitador logístico de actividades británicas y pesqueras en el Atlántico Sur, y advirtieron la posible necesidad de que el Gobierno de Javier Milei profundice las gestiones diplomáticas para evitar que los países vecinos colaboren con operaciones vinculadas a las Islas Malvinas.
Durante el programa Línea Roja, emitido por Carajo Stream, ambos analizaron la nueva política argentina respecto de las Islas y destacaron especialmente que el presidente haya incorporado conceptos vinculados al poder militar, la vigilancia y la capacidad efectiva del Estado para defender sus intereses nacionales.

“Desde el 83 que no recuerdo un presidente que hable de poder militar, de capacidad de vigilancia”, sostuvo Calle, quien consideró positivo que se haya abierto “un sano debate” alrededor de la cuestión, incluso con sectores que se manifiestan en contra.
El especialista también destacó que las medidas adoptadas por la Argentina tienen actualmente un impacto mucho mayor que en décadas anteriores. “Argentina, si hacía diez años hacía esta amenaza, era cartón pintado. Hoy esta amenaza te deja afuera de proyectos petroleros, gasíferos, mineros multibillonarios”, aseguró, en referencia a las consecuencias económicas para compañías que participen de actividades vinculadas a territorios o recursos bajo disputa.
En ese contexto, Calle resaltó además la posición de Chile, luego de que el gobierno de José Antonio Kast volviera a ratificar su respaldo a la soberanía argentina durante una reunión con Milei. “Chile hizo una declaración muy fuerte sobre la soberanía argentina”, afirmó.
Para el analista, uno de los elementos centrales para limitar explotaciones ilegales en el Atlántico Sur es impedir que países vecinos funcionen como plataformas logísticas. “Uno de los factores clave para que no proliferen explotaciones ilegales en el Atlántico Sur, en la zona de Malvinas, es que Chile no sea un hub logístico de esto”, explicó.
Luego puso el foco sobre Uruguay, y advirtió que el Gobierno argentino debería seguir de cerca la situación y, de ser necesario, elevar el reclamo por canales diplomáticos. Calle señaló especialmente la reparación de embarcaciones pesqueras que operan en la región y las facilidades aeroportuarias utilizadas por vuelos vinculados a los británicos.
Promanzio coincidió con esa preocupación y sostuvo que Uruguay ya funciona como un centro logístico de embarcaciones que operan en la denominada milla 201, entre ellas parte de la flota pesquera china.

“Hay algo que se me escapa todavía y es cómo Argentina todavía no hizo que Uruguay deje de ser la zona franca de los chinos en el Atlántico Sur”, reflexionó.
Calle concluyó que la Argentina debe desplegar “todos los esfuerzos diplomáticos posibles” para evitar que tanto Chile como Uruguay se conviertan en facilitadores logísticos de actividades que afecten los intereses argentinos en el Atlántico Sur y en torno a las Islas Malvinas.
