A más de una semana del confuso episodio que involucró a Facundo Moyano y Candela Arizaga en el barrio porteño de Belgrano, se conocieron nuevos detalles sobre las horas posteriores al hecho. Esta vez, salieron a la luz una serie de chats entre la joven y Diego Storto, el abogado que apareció inicialmente vinculado a su defensa y que luego quedó apartado del caso.
Las conversaciones fueron difundidas al aire de Sálvese quien pueda (América), donde mostraron parte del intercambio que Storto mantuvo con Arizaga. En uno de los mensajes, el letrado le hizo un particular pedido relacionado con su participación durante aquellos primeros momentos.
“Te pido por favor que guardes mi honor y digas que te ayudé, que es la verdad. Y que claramente nadie me dio nada”, escribió Storto.

Ante el mensaje, Arizaga intentó llevarle tranquilidad y aseguró que, en caso de que surgieran versiones que pusieran en duda el accionar del abogado, ella misma se encargaría de aclarar la situación. “Tranquilo, no van a decir eso, pero en caso de que sí, lo aclararé”, respondió la joven.
El intercambio adquiere relevancia después de las distintas versiones que circularon sobre la participación de Storto en el caso y las circunstancias en las que comenzó a intervenir luego del episodio que tuvo como protagonistas a Arizaga y Moyano.
El mensaje del padre de Candela Arizaga a Diego Storto
Durante el programa conducido por Yanina Latorre también difundieron otro mensaje que aportó información sobre cómo se habría producido el primer contacto con el abogado.
En este caso, se trató de una conversación entre Storto y Rubén Arizaga, padre de Candela. El mensaje habría sido enviado el 4 de agosto cerca de las 14.30, pocas horas después de lo sucedido en Belgrano.
“Buenas tardes, doctor. Soy el papá de Cande. Lo llamé, pero me da ocupado. Disculpe la molestia si es así”, escribió el hombre.
El dato resulta significativo debido a que permite reconstruir cómo se habría iniciado el vínculo con Storto en las horas posteriores al episodio. Además, pone en discusión las versiones que indicaban que habría sido el propio abogado quien se ofreció espontáneamente para representar a la joven.
Sin embargo, días después Arizaga tomó distancia de Storto y negó públicamente que hubiera sido formalmente su abogado.
“Cuando pasó esto, yo no tenía abogado. Storto salió a defenderme muy bien, se lo agradezco, pero yo, apenas tomé conciencia de esto, busqué un abogado para venir hoy, y nada más”, explicó posteriormente.
Para ese momento, la joven ya se había presentado ante la Justicia acompañada por Roberto Herrera, quien pasó a ejercer su representación legal.
