Los pasajeros que utilizan habitualmente la Línea B del Subte deberán tener en cuenta un importante cambio desde el lunes 31 de agosto. La estación Medrano cerrará temporalmente para permitir el avance de una nueva etapa de las obras de renovación impulsadas por Subterráneos de Buenos Aires (SBASE).
El cierre afectará exclusivamente a la estación, por lo que el servicio de la Línea B continuará funcionando con normalidad. Durante el período de intervención, las formaciones pasarán por Medrano sin detenerse y quienes habitualmente suben o bajan allí tendrán que utilizar estaciones alternativas.
La medida forma parte del Plan de Renovación Integral de Estaciones, que busca modernizar distintos puntos de la red porteña a través de mejoras en infraestructura, iluminación, señalización y espacios destinados a los pasajeros.

En el caso de Medrano, parte de las tareas ya se desarrollaban fuera del horario habitual del servicio. Sin embargo, la magnitud de la próxima etapa obliga a cerrar completamente la estación para trabajar de manera simultánea en accesos, vestíbulos y andenes.
¿Cuánto tiempo permanecerá cerrada la estación Medrano de la Línea B?
Según el cronograma previsto, Medrano permanecerá cerrada durante aproximadamente tres meses. De cumplirse los tiempos estimados, la estación podría volver a recibir pasajeros hacia finales de noviembre o principios de diciembre.
Por el momento, sin embargo, no existe una fecha exacta confirmada para su reapertura. El plazo dependerá del avance de las diferentes tareas y de las condiciones que puedan surgir durante la ejecución de las obras.
Durante esos meses, los usuarios tendrán que recurrir a las estaciones más cercanas de la Línea B para comenzar o finalizar sus viajes. Las formaciones, en tanto, mantendrán su recorrido habitual y únicamente omitirán la parada en Medrano.

El cierre permitirá acelerar trabajos que resultarían más complejos de realizar mientras miles de pasajeros circulan diariamente por la estación.
Entre las principales intervenciones se encuentra la renovación de los pisos, la pintura de diferentes sectores y la incorporación de iluminación LED. También se instalarán nuevas señaléticas fijas y digitales para mejorar la orientación dentro de las instalaciones.
El proyecto contempla, además, señalización en braille en pasamanos y pórticos, nuevos molinetes, puertas de emergencia y revestimientos cerámicos.
Los andenes también tendrán modificaciones. Está prevista la incorporación de nuevo mobiliario, entre ellos bancos, cestos y apoyos isquiáticos, con el objetivo de brindar mayor comodidad a quienes esperan las formaciones.
