Andrew Jones, fundador de Noah’s Ark Scans, lleva aproximadamente tres décadas dedicado al estudio de la zona.
En declaraciones al Daily Mail, cuestionó las explicaciones geológicas tradicionales y aseguró que las exploraciones no permitieron identificar determinadas estructuras rocosas que esperaba encontrar.
“Creo firmemente que la Formación Durupınar representa los restos enterrados del Arca de Noé”, afirmó el investigador, quien describió los últimos escaneos como una “nueva e irrefutable línea de evidencia”.
Otro de los detalles que alimenta la hipótesis es el tamaño de la formación. Sus aproximadamente 150 metros de longitud presentan una similitud con las dimensiones que algunas interpretaciones atribuyen al arca descrita en el Génesis. Sin embargo, esta coincidencia tampoco permite confirmar que ambas estructuras estén relacionadas.
Los responsables de la investigación también mencionaron la presencia de sedimentos, arcilla y otros materiales que consideran relevantes para reconstruir las condiciones ambientales que existieron en la región hace miles de años.
Según su interpretación, estos elementos podrían aportar información sobre antiguos cambios en los niveles del agua y las transformaciones del paisaje. De todas maneras, los especialistas advierten que encontrar sedimentos asociados al agua no demuestra que haya ocurrido un diluvio universal.
