La ciudad de Ceuta atraviesa un escenario de creciente tensión social luego de la entrada masiva de miles de inmigrantes ilegales de origen marroquí, en un contexto que derivó en protestas de ciudadanos españoles, incidentes en la vía pública y enfrentamientos en distintas zonas.
Cientos de residentes locales se movilizaron hacia la Delegación del Gobierno para expresar su rechazo a la situación. Las manifestaciones se desarrollaron en medio de un clima de fuerte malestar, con críticas dirigidas a la gestión del presidente socialista de España, Pedro Sánchez, y al colapso general de la seguridad.
En las protestas, los manifestantes corearon consignas contra la política migratoria y reclamaron medidas urgentes. Entre los mensajes más repetidos, denunciaron una “invasión migratoria” sin precedentes y exigieron el control inmediato de las fronteras.
También se registraron incidentes entre residentes españoles y los marroquíes en las calles de Ceuta, donde los locales comenzaron a cuestionar abiertamente a los indocumentados por haber cruzado la frontera. “Invasores, hijos de puta“, gritó un ciudadano español frente a la invasión marroquí.

En paralelo, la entrada de miles de inmigrantes ilegales tuvo impacto en la actividad comercial de la ciudad. Comerciantes y grandes cadenas optaron por cerrar sus establecimientos ante el temor a posibles saqueos o disturbios en las principales zonas comerciales, en un contexto de libre circulación de grupos numerosos de inmigrantes en distintos puntos de la ciudad.
Esta presión ha generado que el presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas, exija desesperadamente la declaración de “emergencia nacional” y el despliegue inmediato del Ejército para recuperar el control del territorio, aunque el Gobierno de Sánchez se niega a hacerlo.

La situación se vio agravada por la circulación de videos en redes sociales que mostraban a algunos marroquíes recién llegados celebrando su ingreso.
En las imágenes, se los observa realizando gestos hacia las cámaras y gritando consignas políticas a favor de Pedro Sánchez. Este contenido representó una provocación para la población local y millones de españoles, lo que incrementó el nivel de tensión.
Por otra parte, la Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta, incluyendo al propio PSOE local, ha pedido el cierre de la frontera del Tarajal, pero el gobierno socialista sigue apostando por una diplomacia tibia con Marruecos y rechaza tomar medidas estrictas.
