Hungría continúa atravesando una crisis política e institucional tras la salida del presidente Tamás Sulyok. En ese contexto, la gran maestra de ajedrez Judit Polgár rechazó la propuesta del primer ministro Péter Magyar para convertirse en la próxima presidenta del país, dejando nuevamente vacante la búsqueda de un candidato para ocupar la jefatura del Estado.
Polgár explicó que no se siente en condiciones de asumir una responsabilidad de esa magnitud. En un mensaje difundido este lunes, afirmó que no posee “la fuerza suficiente” para afrontar el desafío de intentar unir a una nación profundamente dividida.

La negativa llega pocos días después de la renuncia de Tamás Sulyok, quien firmó la reforma constitucional que puso fin anticipadamente a su mandato. Antes de abandonar el cargo, el ahora expresidente cuestionó duramente los cambios impulsados por el Gobierno y afirmó que la reforma representaba “el fin del Estado democrático”, además de acusar al primer ministro Péter Magyar de concentrar el poder y debilitar los contrapesos institucionales.
Tras la salida de Sulyok, la presidencia quedó de manera interina en manos de la titular del Parlamento, mientras la Constitución establece un plazo de hasta 30 días para que la Asamblea Nacional elija a un nuevo jefe de Estado. Sin embargo, el rechazo de Polgár obliga al oficialismo a buscar otro candidato para un cargo que, aunque tiene funciones mayormente protocolares, posee un importante peso institucional.

El primer ministro Magyar había presentado a la exajedrecista como una figura de consenso capaz de contribuir a la reconciliación nacional durante el proceso de reformas impulsado por su gobierno. No obstante, la decisión de Polgár representa un revés para el Ejecutivo en un momento de fuerte tensión política y de debate sobre el alcance de las modificaciones constitucionales aprobadas en las últimas semanas.
Mientras el Gobierno sostiene que las reformas buscan transformar las instituciones tras el cambio de administración, los cuestionamientos de Sulyok y la dificultad para encontrar un nuevo presidente mantienen abierto el debate político en Hungría. Con el país aún sin un jefe de Estado definitivo, el Parlamento deberá avanzar en la elección de un sucesor dentro del plazo previsto por la Constitución para poner fin a una etapa de incertidumbre institucional.
