Las protestas por la destitución del exministro de Defensa de Ucrania, Mijailo Fedorov, cumplieron este lunes su quinto día consecutivo y continúan ejerciendo una fuerte presión sobre el Gobierno del presidente Volodímir Zelensky. Miles de personas volvieron a concentrarse en Kiev y otras ciudades del país para exigir la restitución del funcionario y reclamar cambios en la conducción militar, en medio de la guerra con Rusia.
Las manifestaciones comenzaron tras la decisión de Zelensky de remover a Fedorov del Ministerio de Defensa. El exfuncionario, de 35 años, había ganado notoriedad por impulsar la incorporación de nuevas tecnologías, especialmente el desarrollo y utilización de drones, así como por promover reformas en el sistema de adquisiciones militares. Su salida provocó críticas entre sectores políticos, militares y parte de la opinión pública.

Según una encuesta de la consultora Gradus, difundida durante las protestas, el 61% de los ucranianos se manifestó en desacuerdo con la destitución de Fedorov.
Los organizadores de las movilizaciones sostienen que las manifestaciones continuarán si el Gobierno no reconsidera la decisión y si no se producen cambios en la cúpula militar, particularmente respecto del comandante en jefe del Ejército, Oleksandr Syrskyi, cuestionado por algunos sectores por su conducción de la guerra.
Frente al creciente descontento, Zelensky mantuvo este lunes reuniones con varios altos mandos militares para analizar la situación y evaluar posibles modificaciones en la estructura de conducción de las Fuerzas Armadas. Entre los oficiales consultados figuran comandantes con experiencia en combate y perfiles vinculados a la modernización del Ejército. Sin embargo, hasta el momento no se anunciaron cambios oficiales.

Desde la oficina presidencial señalaron que las demandas de los manifestantes están siendo escuchadas y que el Ejecutivo busca una solución que preserve la estabilidad institucional y la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas. Al mismo tiempo, dirigentes de la protesta advirtieron que mantendrán las movilizaciones hasta obtener respuestas concretas del Gobierno.
Las protestas representan uno de los mayores desafíos políticos para Zelensky desde el comienzo de la invasión rusa en 2022. Mientras Ucrania continúa enfrentando la ofensiva militar de Moscú, el Ejecutivo también debe hacer frente a una creciente presión interna derivada de las diferencias sobre la conducción de la defensa y el futuro de las reformas impulsadas en el ámbito militar.
